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enero 10, 2023

La vida es una serie interminable de decisiones…

Cada momento de nuestro día, tomamos cientos de resoluciones; de hecho, para ser precisa, según estudios de la Universidad de Berkeley son alrededor de ¡35,000 decisiones al día!; y claro, eso requiere mucho de nuestro cerebro.

¿Te has preguntado alguna vez cómo es el proceso mental que seguimos al tratar de incorporar por ejemplo, el ejercicio físico a nuestro día a día? Puede ser un reto, especialmente si aún no hemos desarrollado el hábito de hacerlo regularmente. Hay tantas cosas que considerar: el tiempo, si tenemos la ropa y los zapatos adecuados, el espacio físico disponible, los horarios y, por supuesto, cómo nos sentimos anímicamente.

A cada vez que tomamos una decisión, nuestro cerebro entra en una verdadera batalla entre dos sistemas importantes; por un lado, tenemos a la amígdala, encargada de evaluar los riesgos y proteger nuestra seguridad. Por otro lado, tenemos a la corteza prefrontal, que, inteligentemente, nos tranquiliza diciendo qué es lo mejor para nuestra salud.

Ese proceso complejo puede llegar a ser agotador, e incluso tiene un nombre: "fatiga de decisión”. Cuando tu cerebro está en ese estado, simplemente empieza a tomar decisiones más pobres que, a menudo, son causa de conflictos personales, pérdidas financieras, pudiendo afectar incluso tu salud mental y emocional. 

Pero hay algo que puede ayudar a evitar dicha fatiga: tomar un menor número de decisiones; lo que es posible a partir de modelos mentales, que te ayudan a pensar de mejor forma.

Hoy te compartiré uno de mis favoritos, que aplicó hace algunos años:

UNA decisión que conlleva varias otras

Una forma muy efectiva para reducir el número de elecciones en un día, y evitar el conocido monkey mind, es establecer una decisión principal que abarque muchas otras decisiones menores.

Tomemos como ejemplo que desees mejorar tu físico; si tienes que decidir en cada uno de los aspectos que eso involucra, estarás monitoreando desde cómo alimentarte y qué ejercicios elegir, hasta a qué horas debes dormir, cómo reducir la ansiedad y controlarte durante el día, cómo decir NO a los amigos para no pasarte, etc.; el proceso puede ser abrumador. Cada una de estas decisiones, por sí sola, puede llevar a cientos de pláticas internas subconscientes y dejar tu mente en un constante estado de confusión.

Pero si al contrario, en lugar de "tener que” pensar en cada resolución por sí sola, simplemente “te decides” ser saludable y disfrutar la vida manteniéndote activo, reducirás de forma importante el número de elecciones sin tener que pensar demasiado en ellas.

O sea, al optar por ser una persona saludable, no tienes que preocuparte tanto por rechazar ciertos alimentos porqué te será natural hacerlo.

Tú "única" decisión de ser saludable conlleva mil otras pequeñas decisiones, y sirve para que desarrolle cualquier hábito que desees.

“Don’t make a hundred decisions when one will do” - Jim Collins

Otra estrategia útil, que sirve para enfrentar dilemas complejos en el trabajo, es utilizar este modelo mental para enfocarse en la decisión más importante. 

Por ejemplo, imagina que tienes que decidir si aceptar una alianza con una empresa que te ofrece mucho dinero y te posiciona como líder de la industria, pero que ha tenido problemas de integridad en el pasado. Esta decisión puede generar un debate interno interminable, con abogados evaluando la situación, el CFO imaginando los beneficios financieros, y tú como directivo de alianzas pensando en el potencial de la empresa como líder absoluto del sector.

Es difícil tomar decisión cuando esta involucra múltiples factores e intereses. ¿Cómo seria posible simplificar el proceso y reducir el esfuerzo mental si hay argumentos, tanto a favor como en contra?

Una solución muy efectiva es recordar cuál es la decisión más importante. En este caso, la verdadera decisión no era acerca del dinero, sino si estarías dispuesto a trabajar con una compañía que evidentemente tenía una mala reputación en el mercado y que podría poner en riesgo tu propia cartera de clientes.

Al enfocar en la cuestión crucial, y apoyarte por ejemplo en los valores de la compañía como “integridad, honestidad o poner en el cliente en el centro de todo”, evitarías muchas discusiones, y pérdida de tiempo.

Cómo menciona Ray Dalio, en su libro The Principles, cuando se tienen las reglas del juego claramente definidas, no es necesario dedicar tanto tiempo a pensar en la decisión.

Este es otro ejemplo donde UNA decisión conlleva varias, y hace la vida más fácil.

"Como líder, puedes simplificar el proceso de toma de decisiones asegurándote de que todos de tu equipo tengan claridad de los valores y principios de la empresa. De esta forma, siempre sabrán exactamente qué hacer y cómo tomar decisiones, incluso cuando no estés presente”.

Dall.e

¿Listo para ponerlo en práctica? Acá algunas preguntas para que reflexiones:

  • ¿Qué áreas de tu vida te hacen sentir agobiado(a), al tener que tomar demasiadas decisiones?
  • ¿Cómo podrías reducir el esfuerzo mental, tomando una sola decisión que incluya muchas otras?
  • ¿Qué identidad podrías establecer, para evitar tener que negociar contigo mismo y con otros en situaciones que deberían ser evidentes?
  • ¿Conoces realmente los principios y valores de tu empresa y los utilizas como factor decisorio para evitar el consumo ineficiente de recursos?

(Dedica algunos minutos a los cuestionamientos, y verás cómo simplificará tu año).


Recomendaciones de la semana:

Ray Dalio explicando su modelo de toma de decisiones
Ray Dalio
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